Pequeño
Hasta 150 unidades
$250.000 / mes + IVA
Anual $2.500.000 — pagas 10 meses, llevas 12
- Citofonía virtual, por datos
- Archivos sin límite
- 2 asambleas virtuales al año
Cobrar por unidad produce cifras como «$390.600 mensuales», y eso le suena al administrador a factura variable y a discusión de cuántas unidades cuentan. Aquí hay tres números y una regla que cabe en una frase: cada plan duplica al anterior.
Hasta 150 unidades
$250.000 / mes + IVA
Anual $2.500.000 — pagas 10 meses, llevas 12
De 151 a 600 unidades
$500.000 / mes + IVA
Anual $5.000.000 — pagas 10 meses, llevas 12
De 601 unidades en adelante
$1.000.000 / mes + IVA
Anual $10.000.000 — pagas 10 meses, llevas 12
Por la app, hablar con un residente es gratis — y siempre lo será. Esto de abajo es solo para el vecino que todavía no la tiene instalada: ahí tu portería marca a su celular. Escoge tu tamaño arriba y mira qué te toca de verdad.
Por la app la llamada es gratis. Solo sale a celular la que nadie contesta ahí.
Con cero usas el número de Juntox y no pagas nada por él. Pide uno propio si quieres que en la pantalla de tus residentes salga tu número, o si tienes varias porterías y cada una debe identificarse aparte.
Calculado con lo de arriba. Súbelo si quieres ver qué pasa cuando te pasas.
Con tu plan Mediano, esto ya viene incluido
| Plan Mediano | $500.000 |
| Números propios (0) | — |
| Paquetes adicionales (0) | — |
Total mensual $500.000
+ IVA. Número propio: $104.000/mes, con 1.800 minutos (30 horas) solo para ti. Paquete de 60 minutos adicionales: $10.000.
Se cuenta por segundo, no por llamada: con llamadas de 30 segundos, los 600 minutos alcanzan para 1.200. El número, el enrutamiento y la grabación de cada llamada van dentro.
No solo conectamos la llamada: la guardamos. Quién llamó, a quién, cuándo y qué se dijo. El día que un residente diga que nunca lo llamaron, o que él no autorizó esa visita, eso es lo que responde.
Se hace con el aviso de tratamiento de datos que exige la Ley 1581 de 2012 — que es la parte que casi nadie hace bien. Una grabación tomada sin avisar no sirve como prueba y sí genera problemas.
Perfecto. Apagamos la salida a red móvil y tu portería sigue llamando y recibiendo por internet, sin costo y sin tocar el plan que ya tienes.
Lo único que pierdes es la grabación: esas llamadas salen por tu línea y no pasan por nosotros, así que no queda registro. Si mañana hay un reclamo, no hay qué mostrar.
Porque no hay un operador cobrando por hora. Lo que en otro lado hace un equipo de personas —contar el quórum, dar la palabra, tomar el tiempo, contar los votos y escribir el acta— aquí lo hace la IA, en vivo. Ese es todo el truco, y es la razón de que quepan en el precio.
Quórum por coeficientes que se recalcula solo con cada persona que entra y sale. La cola de la palabra con micrófono único y temporizador. Cada votación contada por coeficiente en el momento. Y la transcripción completa, que sale convertida en borrador de acta.
Nadie tiene que estar moderando ni tomando nota. El administrador dirige la asamblea; lo demás se lleva solo.
Dos asambleas de prueba al día, de 10 minutos y hasta 10 personas, sin que cuenten contra las dos del año. Son para que el consejo se siente a estudiarla con calma: probar el voto, pedir la palabra, ver cómo se ve un poder.
El sábado que importa no puede ser el día que alguien aprende a usar el micrófono.
Todo queda guardado en el instante en que pasa: lo que se dijo, lo que se grabó, lo que se decidió y cada voto con su coeficiente. No hay un archivo que se cierre al final y que se pueda perder por el camino.
Así que una caída —que es rarísima— no borra nada: el sistema vuelve solo y la asamblea sigue exactamente donde iba.
No hay módulos que se cobren aparte. El precio depende del tamaño y de nada más.
Portería, estado de cuenta, zonas comunes, casos y PQRS, mascotas, cartelera, chat, emergencias. Y lo que se vaya construyendo, sin cambiar de plan. Ver la lista completa.
Autogestionadas, con tope de 8 horas y una sesión. No son acumulables. Con operador nuestro es un servicio aparte.
La app es para todos los que vivan ahí: propietarios, arrendatarios y portería. No se cobra por usuario, porque cobrar por usuario es invitar a que la mitad se quede por fuera.
El video corre en nuestra propia infraestructura. Por eso una videollamada no es un extra con tarifa: es una función más.
No. El plan lo decide el rango de unidades, y dentro del rango el precio es el mismo. Una copropiedad de 160 apartamentos y una de 590 pagan igual.
Pasas al plan siguiente. Es el único cambio de precio que existe, y sólo puede venir de que tu copropiedad tenga más unidades.
Los tres son + IVA, y lo decimos aquí a propósito. Meterlo dentro del número y descubrirlo después en la factura es lo que se lee como letra menuda.
Dos al año van incluidas en cualquiera de los tres planes. Hoy una asamblea virtual con proveedor cuesta entre dos y tres millones por evento. Si quieres que la operemos nosotros —moderación, soporte en vivo, acta— eso sí es un servicio aparte.
No tocamos el dinero. La copropiedad cobra por donde ya cobra; Juntox lleva el libro, emite los documentos y avisa. Es una decisión de producto, no una limitación pendiente.
Está marcado como tal, con su nombre y su estado, en la página de características. Entra cuando salga, sin cambiar el precio ni el plan.
Dinos cuántas unidades tienes y qué pagaste por la última asamblea. En media hora sabes si te sirve.