Pequeño
Hasta 150 unidades
$250.000 / mes + IVA
Anual $2.500.000 — pagas 10 meses, llevas 12
- Citofonía virtual, por datos
- Archivos sin límite
- 2 asambleas virtuales al año
Cobrar por unidad produce cifras como «$390.600 mensuales», y eso le suena al administrador a factura variable y a discusión de cuántas unidades cuentan. Aquí hay tres números y una regla que cabe en una frase: cada plan duplica al anterior.
Hasta 150 unidades
$250.000 / mes + IVA
Anual $2.500.000 — pagas 10 meses, llevas 12
De 151 a 600 unidades
$500.000 / mes + IVA
Anual $5.000.000 — pagas 10 meses, llevas 12
De 601 unidades en adelante
$1.000.000 / mes + IVA
Anual $10.000.000 — pagas 10 meses, llevas 12
Porque no hay un operador cobrando por hora. Lo que en otro lado hace un equipo de personas —contar el quórum, dar la palabra, tomar el tiempo, contar los votos y escribir el acta— aquí lo hace la IA, en vivo. Ese es todo el truco, y es la razón de que quepan en el precio.
Quórum por coeficientes que se recalcula solo con cada persona que entra y sale. La cola de la palabra con micrófono único y temporizador. Cada votación contada por coeficiente en el momento. Y la transcripción completa, que sale convertida en borrador de acta.
Nadie tiene que estar moderando ni tomando nota. El administrador dirige la asamblea; lo demás se lleva solo.
Dos asambleas de prueba al día, de 10 minutos y hasta 10 personas, sin que cuenten contra las dos del año. Son para que el consejo se siente a estudiarla con calma: probar el voto, pedir la palabra, ver cómo se ve un poder.
El sábado que importa no puede ser el día que alguien aprende a usar el micrófono.
Todo queda guardado en el instante en que pasa: lo que se dijo, lo que se grabó, lo que se decidió y cada voto con su coeficiente. No hay un archivo que se cierre al final y que se pueda perder por el camino.
Así que una caída —que es rarísima— no borra nada: el sistema vuelve solo y la asamblea sigue exactamente donde iba.
No hay módulos que se cobren aparte. El precio depende del tamaño y de nada más.
Portería, estado de cuenta, zonas comunes, casos y PQRS, mascotas, cartelera, chat, emergencias. Y lo que se vaya construyendo, sin cambiar de plan. Ver la lista completa.
Autogestionadas, con tope de 8 horas y una sesión. No son acumulables. Con operador nuestro es un servicio aparte.
La app es para todos los que vivan ahí: propietarios, arrendatarios y portería. No se cobra por usuario, porque cobrar por usuario es invitar a que la mitad se quede por fuera.
El video corre en nuestra propia infraestructura. Por eso una videollamada no es un extra con tarifa: es una función más.
No. El plan lo decide el rango de unidades, y dentro del rango el precio es el mismo. Una copropiedad de 160 apartamentos y una de 590 pagan igual.
Pasas al plan siguiente. Es el único cambio de precio que existe, y sólo puede venir de que tu copropiedad tenga más unidades.
Los tres son + IVA, y lo decimos aquí a propósito. Meterlo dentro del número y descubrirlo después en la factura es lo que se lee como letra menuda.
Dos al año van incluidas en cualquiera de los tres planes. Hoy una asamblea virtual con proveedor cuesta entre dos y tres millones por evento. Si quieres que la operemos nosotros —moderación, soporte en vivo, acta— eso sí es un servicio aparte.
No tocamos el dinero. La copropiedad cobra por donde ya cobra; Juntox lleva el libro, emite los documentos y avisa. Es una decisión de producto, no una limitación pendiente.
Está marcado como tal, con su nombre y su estado, en la página de características. Entra cuando salga, sin cambiar el precio ni el plan.
Dinos cuántas unidades tienes y qué pagaste por la última asamblea. En media hora sabes si te sirve.